Bicicletas en Amsterdam, Copenague y Bogotá


Aquí les traigo un reportaje sobre la bicicleta en ciudades como Amsterdam, Copenague y Bogotá.
La duración del video es de unos 15 minutos apróximadamente, pero merece la pena verlo y comparar la cultura de la bicicleta que hay en otras ciudades con la que tenemos en Sevilla.

Resulta curioso comprobar como en las tres ciudades los peatones y los ciclistas comparten espacios peatonales sin que salga ningún tribunal y restringa la circulación de ciclistas por algunas calles.

En dichas ciudades han creado un modelo de sostenibilidad por el cual el automovil privado se sacaría del centro histórico y gran parte de la ciudad y estaría facilitado el acceso para peatones y ciclistas.

Allí no hay problemas, allí SI reina el civismo, allí circulan por las calles los ciclistas y los peatones al lado andando, allí no hay periódicos atacando al colectivo ciclista, allí no hay periodistas dedicando artículos con cornadas a la bicicleta cada cierto tiempo, en definitiva, allí hay una cultura que a nosostros nos falta por aprender y un servidor espera que no tardemos mucho tiempo en darnos cuenta que el uso de la bicicleta para la ciudad es muy beneficioso y cuantas más zonas peatonalizadas para el uso y disfrute de peatones y ciclistas mucho mejor.

Lo que hay que alejar de las ciudades, lo que hay que controlar mejor es el tráfico de los vehículos motorizados. ¡Qué envidia me dan! ¡qué envidia!

Por último, les dejo una imagen de un tunel bajo una estación de tren de Munich. Al parecer la mayoría de las bicicletas no estaban atadas a nada.


Imagen de yogurblanco. Ver reportaje en Ciclofilia

Bicicletas y más bicicletas hasta donde se pierde la vista.
Mi pregunta, ¿llegaremos algún día a tener esa cultura que tienen en estos países aquí en Sevilla?

5 comentario/s. Deja el tuyo:

Draco dijo...

bueno, como se dice, Roma no se construyo en un dia. Ellos no han puesto de la noche a la mañana el carril bici, llevan muuucho años disfrutandolo y viendolo. Aqui el aumento de ciclistas ha sido espectacular, y ya veo a muchos peatones antes de cruzar el carril mirar a ambos lados.

Asi que espero que un dia, el carril bici pase desapercibido y sea natural su uso.

Anónimo dijo...

No has podido elegir una mejor frase para describirlo, "Roma no se construyó en un día".

Pero aún así, permitanme ser pesimista pues hoy en día el colectivo ciclista recibe palos por todos lados, por el TSJA, por el Defensor del Pueblo Andaluz, por ABC, Diario de Sevilla, etc.

Ojalá en este año 2009 el cáuce del agua vaya a nuestro favor.

bicivismo dijo...

La bicicleta y en general cualquier movimiento ecológista que ataque los intereses de la gran industria (la automoción es una de ellas) tiene poderosos enemigos. No olvidemos que los medios de comunicación -los que crean la opinión pública- son casi todos grandes empresas privadas cuyos accionistas también obtienen beneficios en los lobings de la automoción y la construcción.
Que buena ocasión sería la actual situación para recortar la exajerada producción de coches que padecemos. Y también para frenar el salvaje avance del ladrillo en las urbes. Que bueno sería regular el mercado para invertir en investigación, sanidad, educación, etc. en lugar de dar más dinero a esos sectores para que sigan asfixiando las urbes de coches y ladrillos.

malalechestudio dijo...

hace algunos años pasé un verano en Copenhague, aún veo los vídeos y siento un extraño escalofrío: al irte a dormir, dejabas la bici en la calle, tan sólo bloquándole la rueda trasera (para que no rodara sola por ahí) pero no atabas la bici a nada. Cada uno sabe cuál es su bici y punto. Cuando te levantas por la mañana, y tu bici sigue en la acera donde la dejaste, como el resto de las miles de bicis que ves en la calle, es una sensación increible. Lástima que sentir eso denotaba el mediocre mundo del que venía, en el que nada que no esté encerrado, atado y bloquedo, dura ni un minuto en espacio público.

Anónimo dijo...

Sí, una pena. En fin, es lo que ocurre cuando las penas por infringir la ley son menos gravosas que el beneficio que se obtiene infringiéndola. ¡Cuánta demagogia con la delincuencia común!