La US enseñará a montar en bicicleta a escolares

La Hispalense enseñará a nadar y montar en bici a escolares
La Universidad de Sevilla (US), a través del Servicio de Actividades Deportivas (Sadus), ha programado para el próximo curso 2008/2009 una serie de actividades para escolares con el fin de formar a los niños de entre cinco y 14 años en disciplinas básicas como la natación o montar en bicicleta.

Según un comunicado de la US, esta campaña se desarrollará durante todo el curso escolar y está compuesta de las actividades Aprende a nadar, Aprende a montar y circular en bicicleta y del programa conjunto Aprende a nadar y a circular en bicicleta.

La Hispalense aclaró que estas actividades, dedicadas a los más pequeños, tendrán un máximo de 25 alumnos y será en horario de mañana, previa cita concertada por el colegio.

En concreto, la actividad para aprender a montar y circular en bici consta de cuatro sesiones de 90 minutos de duración, mientras que la de aprender a nadar se estructura en diez sesiones de una hora y el programa conjunto se desarrolla en horario intensivo durante una mañana.

El objetivo de esta campaña es, según anunció la US, “dar a conocer y acercar los servicios universitarios a la sociedad en general”.

Finalmente, la Universidad de Sevilla desveló que, “debido al éxito de ocupación de los cursos ofertados por el Sadus en los últimos cursos, se han ampliado los grupos de natación infantil en período invernal y de pádel para adultos para dar respuesta a la elevada demanda”.

El Correo


Grata noticia que sale hoy en el correo. La US además de facilitar el transporte en bicicleta a sus 70.000 miembros, ahora enseñará a montar en bicicleta a niños.

Con la Sevilla que tenemos, no está nada mal que se les enseñe a los niños a montar en bicicleta y a moverse por sus 77 km de carril bici para en un futuro cuando crezcan decidan usar este medio de transporte ecológico.

7 comentario/s. Deja el tuyo:

Anónimo dijo...

Sin que, la verdad, tenga mucho que ver esta intervención con el tema, no puedo evitar decir lo siguiente: ¿Por qué en un blog tan bueno como este, fiel defensor del necesario uso de la bicicleta, no se aprovecha la cabecera para alguna imagen propia de la misma? ¿Por qué lejos de aparecer alguna bicicleta, aparece un tranvía de trasnochado corte futurista, que, para colmo, al ocupar todo el espacio de las avendias por donde discurre, ha impedido que se haga un carril bici ocasionando constantes problemas entre peatones y ciclistas?
Perdón, pero no lo veo mucho.

Anónimo dijo...

El motivo de que no haya carril por donde va el tranvía, no es éste, sino por cuestión de estética. Si os fijais, lo único que hay colocado en el recorrido son señales verticales y tachuelas en el suelo. La solución al problema entre peatones y ciclistas pasa por entender que ambos, y los ocnuctores de coches, son ante todo personas, que en un momento determinado se desplazan de una forma u otro. Por tanto, lo correcto sería manifestar un respeto mútuo, algo que aqui ya sabemos por qué brilla...

Carriles Bici Sevilla dijo...

Buenas primer anónimo
Hay varias cabeceras. Entre ellas está esta del tranvía, otra de triana, otra del Muelle de la sal, otra de una quedada, etc.

De vez en cuando las voy cambiando según el tiempo que sea. En la cabecera pretendo poner imágenes de Sevilla en si y la bicicleta.

Un saludo ;-)

Anónimo dijo...

Respecto a lo del necesario respeto intrínseco entre peatones y ciclistas ¿qué puedo decir que no sepamos? Pues que es lo ideal. Pero que, lamentablemente a la gente hay que darle normas para facilitarles la feliz convivencia, de hecho, si todo fuera tan fácil de una forma espontánea, pensémoslo, ni siquiera haría falta el carril bici. Sin embargo, bien sabemos que es preciso señalar los espacios a compartir para evitar constates negociaciones particulares que generan conflictos permanentes. Por ello, y por la misma razón que el carril bici es necesario, debería señalarse también en Calle San Fernando y Avda. Constitución. Se acabarían los problemas, o al menos se reducirían muchísimo.
En cuanto a la estética, mejor ni responder. La bicicleta es, de siempre, un elemento perfectamente integrado en la historia y contexto de una ciudad con pasado como sevilla.

Guille dijo...

La idea del anónimo de pintar el carril-bici por la Avenida y San Fernando, efectivamente puede servir para que los ciclistas sepamos por dónde hemos de ir. Pero trae consigo otro inconveniente: el problema de que todos los ciclistas entendamos que estamos en una zona peatonal aunque esté pintado un carril-bici, y que a diferencia del resto de carriles-bici de la ciudad, el peatón tiene la preferencia y puede andar y cruzar según le plazca, y donde no podemos superar los 10 km/h.

Anónimo dijo...

Un carril bici, es un carril bici. No podemos hacer el burro por él. Pero sí es verdad que el peatón debe cruzarlo respetando el tránsito de los ciclistas. En fin, lo que es un carril bici, no voy yo a descubrirlo ahora.

En esa zona peatonalizada, el tranvía tiene preferencia ante el peatón, que debe quitarse a su paso. Pues lo mismo la bici por su carril, no entiendo el problema

Guille dijo...

No sé, no sé, yo veo sentido al carril-bici para defendernos del acoso del coche cuando su número o velocidad es excesiva, pero no le veo sentido para separarnos de los peatones o si el número de coches es reducido. En la zona de intramuros, soy más partidario de un modelo de uso compartido del (escaso) espacio de las calles, con la debida precaución y teniendo claras las prioridades, siempre primero el peatón.

A mí no me disgusta el tranvía ni creo que rompa demasiado la peatonalidad de las zonas peatonales: pasa un tranvía cada x minutos y va haciendo sonar una campanita cuando algún peatón se acerca a su recorrido, no molesta demasiado. Sin embargo y por suerte, habemos cada vez más ciclistas por Sevilla y en concreto por la Avenida es un fluir casi continuo, lo que interrumpiría el tránsito de peatones de un lado a otro de una calle comercial y turística.

Aunque como dije antes, reconozco que tu propuesta tiene varias virtudes: para los ciclistas, porque sabríamos por donde ir para minimizar conflictos, y para los peatones, porque sabrían dónde prestar atención para evitarlos.